El 74% de las personas en 29 países se declara contenta, con un alza en 25 de ellos respecto al año anterior. La situación financiera sigue siendo, sin embargo, la causa de infelicidad más extendida.
(Basado en el Informe de Felicidad Ipsos 2026 · Muestra: 23.268 adultos en 29 países)
| 74% se siente contento en el mundo | 18% declara sentirse muy contento | 25/29 países más felices que en 2025 |
El mundo entra a 2026 con una dosis inusual de optimismo. Según el más reciente Informe de Felicidad de Ipsos, realizado en 29 países con una muestra de 23.268 adultos, la percepción de bienestar subjetivo alcanza niveles que no se veían desde los primeros años de la presente década: tres cuartas partes de la población encuestada se declara feliz, y casi uno de cada cinco afirma estar muy contento.
El avance es amplio en términos geográficos. En 25 de los 29 países estudiados, la proporción de personas que dicen ser felices es mayor que hace un año. Solo tres naciones registran un retroceso en su percepción de bienestar respecto a 2025.

Una de las claves del alza es la mejora en la percepción económica global. La encuesta muestra que en la mayoría de los países consultados la población percibe una economía más fuerte en 2026 que en 2025, lo cual ha reducido el peso de los factores económicos como fuente de infelicidad. Aun así, la situación financiera personal sigue siendo la causa de malestar más mencionada: un 57% de los encuestados la señala como principal origen de su infelicidad, convirtiéndose en el factor dominante en 28 de los 29 países del estudio.
En cuanto a los impulsores positivos, los resultados apuntan con claridad a las relaciones personales. Sentirse valorado es el factor que más personas asocian con su bienestar (37%), seguido de cerca por la calidad de los vínculos familiares (36%). Esto confirma una tendencia que el informe ya había detectado en años anteriores: las personas de altos ingresos vinculan su felicidad principalmente a la familia y las relaciones cercanas, mientras que la infelicidad derivada de las finanzas afecta a todos los segmentos económicos sin distinción.
«Sentirse valorado (37%) y la relación con la familia (36%) lideran los motores de la felicidad, pero la economía personal sigue definiendo la infelicidad.»
En Chile, el patrón es consistente con el global: la familia y la situación financiera son los dos factores que más influyen, tanto en la felicidad como en la infelicidad. Los datos nacionales muestran además que el 89% de las personas del segmento de ingresos altos se declara feliz en el país, aunque la variable económica no deja de pesar incluso en ese grupo.
La edad emerge como otra variable relevante. La felicidad tiende a decrecer con los años, y son las personas mayores de 50 quienes reportan los menores niveles de bienestar. La etapa de mayor felicidad declarada es la franja de 20 a 29 años. Sin embargo, el informe registra un fenómeno llamativo: pasados los 70 años, la felicidad repunta y supera a la de las personas de mediana edad, sugiriendo una forma de «U invertida tardía» en la curva del bienestar.
En América Latina, los datos reflejan la heterogeneidad habitual de la región. La felicidad latinoamericana ha fluctuado en los últimos quince años, con picos en 2011 y 2024. Países como México, Colombia, Brasil, Chile y Argentina muestran trayectorias con altibajos que no siempre siguen la tendencia global, en parte por la influencia de sus contextos económicos y sociales propios.
El estudio se realizó entre adultos del segmento más conectado y urbano de cada país, con muestras ponderadas para ajustarse a la demografía general. El margen de error oscila entre 3,5 y 5 puntos porcentuales dependiendo del país.
(Fuente: Ipsos Global Happiness Report 2026. Encuesta realizada en 29 países, n = 23.268 adultos. Los datos reflejan el segmento urbano y conectado de cada población.)

